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Lisaderm
Patología: Preventivo Dérmico
Este producto constituye un muy eficiente
complemento de los tratamientos superficiales destinados a conservar y/o
devolver tersura, lozanía y frescura a la piel.
En efecto, la piel presenta una muy compleja
estructura que debe ser mantenida en condiciones en su totalidad y no
solamente, como es habitual, en su capa exterior, la epidermis. Desde
ya que la atención que se dispense a esta primera componente es
esencial, puesto que sus varias capas celulares y la queratina de sustrato
deben no solamente ser limpiadas y humectadas, sino además, y fundamentalmente,
nutridas de modo de reemplazar los tejidos desgastados por células
jóvenes y frescas. (En tal sentido, nuestra Empresa ha formulado
una línea cosmética para el tratamiento epidérmico
con el agregado de aminoácidos destinados específicamente
a aquella finalidad).
A pesar de que, como dijimos, la evidencia
visual del paso del tiempo se produce en la epidermis, la fundamental
responsable de ella es la capa inmediatamente inferior, la Dermis, y la
aún más profunda, la Hipodermis.
La Dermis está formada principalmente
por fibras, cuyo principal componente, el colágeno, es una proteína
fibrosa rica en aminoácidos (glicina y prolina). En mucho menor
grado, están también presentes fibras elásticas embebidas
por los fibroplastos. El espesor de la dermis es de 14 a 40 veces el de
la epidermis, lo que explica la trascendencia de su estado en el aspecto
externo de la piel.
Se divide a su vez en dos zonas: la dermis
papilar, más superficial, y la dermis reticular o corion, más
profunda y de mayor espesor. En ambas capas, la degradación del
colágeno y la elastina produce menor retención de agua y,
por lo tanto, menos elasticidad y consecuente aparición de arrugas.
Lisaderm aporta alimento a ambas, a través de sus hidrolisados
de Colágeno y de Placenta, lo cuales, con su poderosa actividad
biológica, les restituyen su plena funcionalidad.
La hipodermis se caracteriza por estar
constituída de múltiples celdillas ocupadas por lobulillos
adiposos (llenos de grasa). Su presencia es importante porque cumple la
función de dar turgencia a la piel, entre otras funciones. Por
ello, su debilitamiento significa necesariamente pliegues de arrugas,
en tanto que alteraciones en la irrigación de esta capa produce
la tan temida celulitis.
El aporte de nuestro producto, a través
de los mencionados lisados y el fitolisado de frutilla (fragaria), asegura
óptimo equilibrio en la biología hipodérmica, inhibiendo
el debilitamiento de los lobulillos adiposos (controlando así pliegues
y arrugas) y mejorando la irrigación. Todo esto permite recuperar
turgencia así como también combatir la celulitis.
Por todo lo dicho, nuestros producto se
constituye en el más eficaz aliado de la belleza profunda de la
piel y, con ella, de su plenitud y juventud exterior.
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